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La Fundación Málaga y el Teatro Cervantes abordan la restauración, que tendrá lugar en el Patio de Banderas del Ayuntamiento

La Fundación Málaga y el Teatro Cervantes abordarán conjuntamente la restauración del telón de boca pintado por Bernardo Ferrándiz en 1870. El proyecto de intervención en la pieza, habitualmente oculta dado su mal estado de conservación y fragilidad, ha sido realizado por la empresa Quibla Restaura. Los trabajos se desarrollarán en su parte central en el Patio de Banderas del Ayuntamiento y tendrán una duración de cuatro meses. Con ello, las pinturas del telón de boca y del techo, asimismo de Ferrándiz y también restaurada entre 2004 y 2005 gracias al patrocinio de la Fundación Málaga, recuperarán el diálogo natural para el que fueron concebidas.

El telón de boca de Ferrándiz fue exhibido al público por última vez en 2012, en la celebración del 25 aniversario de la reapertura del teatro, en un acto presentado por Carlos Álvarez en el que se interpretó la opereta de Lehár La viuda alegre. En este 2017, y coincidiendo con el 30 cumpleaños de la reinauguración del edificio de Gerónimo Cuervo, el Ayuntamiento de Málaga y la Fundación Málaga han llegado a un acuerdo para recuperar para la ciudadanía una obra de arte muy dañada debido al paso del tiempo y a intervenciones anteriores poco adecuadas.

El alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, y el presidente de la Fundación Málaga, Juan Cobalea, han anunciado esta mañana la iniciativa en el mismo escenario del Cervantes, con el telón bajado y a la vista de los medios de comunicación, y acompañados por la concejala de Cultura, Gemma del Corral; el gerente del teatro, Juan Antonio Vigar, y la autora del proyecto de restauración, Estrella Arcos (de Quibla Restaura S. L.). Está previsto que la intervención comience en fechas próximas. Ya está construido el cilindro en el que se transportará el telón una vez realizados los trabajos preparatorios en el mismo escenario. El coste se cifra en 95.000 euros más IVA.

La decoración del techo y del telón de boca

A Ferrándiz le fue encomendada la pintura del techo de la sala, para la que se decidió por una alegoría de la ciudad en la figura de las Bellas Artes, que emplazó en el centro del lienzo rodeada de todos los aspectos de su economía, entonces en pleno florecimiento: agricultura, alfarería, industria, transporte y pesca.

Para el telón de boca, uno de los más conseguidos de los realizados en la España del XIX, el autor desarrolló una propuesta iconográfica que deshiciera la ruptura entre escena y público al introducir una abertura imaginaria en el centro, por la que asoman los personajes que se representan. Destaca en el lado derecho la figura de Mefistófeles, en el que el pintor se autorretrató.

Los trabajos previstos

La intervención sobre el telón, un gran desconocido para la sociedad, llevaba muchos años estudiándose, especialmente tras la actuación sobre el techo pintado, con el fin de completar la revalorización histórica y artística de las más singulares obras que ornan el espacio y que además tienen en común la autoría (Bernardo Ferrándiz y Antonio Muñoz Degrain, entre otros) y la fecha de ejecución, 1870.

Como es prescriptivo, la propuesta de restauración se inició con un profundo estudio de sus características estéticas y materiales, que concluyeron en un proyecto donde se vertieron los resultados obtenidos del análisis visual, fotográfico (bajo luz normal, rasante, macrofotografías, ultravioleta), gráfico (mapeado de daños), físico-químico y de investigación documental, sin olvidar el establecimiento de los criterios de intervención. A partir de estos datos, se elaboró la consiguiente propuesta de actuación.

El alto nivel de degradación que en la actualidad presenta está directamente relacionado con las dos intervenciones llevadas a cabo en 1902 y 1954, propiciadas por el estado de ruina que presentaba, pero que se traducen en burdos repintes con temples y purpurinas y la aplicación de grandes parches y cosidos de los desgarros.

La pieza, de aproximadamente 130 m2, presenta hoy en día grandes problemas de estabilidad en todos sus estratos componentes: el soporte, reentelado con grueso lienzo que le añade un gran peso y le provoca grandes deformaciones, presenta además abundantes añadidos de otras telas, fisuras, pérdidas y ataque de hongos; por su parte, la capa pictórica, casi en su totalidad desfigurada y oculta bajo los citados repintes, ofrece todo un catálogo de daños que convierte su restauración en un gran reto y en una ineludible obligación.

El proyecto contempla que los trabajos se inicien desde las capas inferiores, eliminando el reentelado y todo el material superpuesto, para seguir con la limpieza y retirada de repintes (aspecto éste que entraña gran dificultad al haberse realizado con una técnica más sólida y cubriente que el original), estucado de lagunas y reintegración del color en las zonas faltantes. A todo ello hay que añadir las dificultades que el gran formato conlleva, no siendo el menor de ellos la adecuación de un espacio con las dimensiones suficientes. De este modo, se iniciarán los procesos en el escenario del propio teatro con el sentado del color para poder llevar a cabo su traslado sin mayores riesgos. Un gran cilindro de dimensiones adecuadas permitirá este movimiento hasta un nuevo espacio que permita extenderlo en su totalidad para las fases de intervención sobre el soporte. Finalmente, el Patio de Banderas del Ayuntamiento acogerá a la obra y a los ocho restauradores hasta la finalización de los trabajos con la intención última de llevarla a cabo a la vista de cualquier interesado en el patrimonio malagueño, en el proceso de intervención y en el oficio restaurador. El tiempo previsto para la realización de los trabajos es de cuatro meses.

La anterior restauración de la pintura cenital

Fundación Málaga, en su labor de defensa del patrimonio, también financió anteriormente los trabajos de restauración de la pintura del techo del Teatro Cervantes, Alegoría de Málaga con su Puerto, Estación de Ferrocarril, la Agricultura, Industria y Comercio, creada por el pintor Bernardo Ferrándiz en 1870.

La actuación, desarrollada entre 2004 y 2005, eliminó los distintos daños que los factores medioambientales, químicos, físicos, biológicos y humanos habían producido en esta obra, consiguiendo devolver su integridad a este gran lienzo de 16,5 x 9 m. (148,5 metros cuadrados) y contribuyendo así a enriquecer las cualidades histórico-artísticas de este edificio declarado Bien de Interés Cultural. La empresa responsable de desarrollar los trabajos fueron Tekne, Conservación y Restauración.

El óleo sobre lienzo de grandes proporciones 9 x 16,5 m. (148,5 metros cuadrados) que corona el patio de butacas fue realizado por Bernardo Ferrándiz entre mayo y septiembre de 1870. Para su ejecución contó con la colaboración de discípulos suyos, entre los que se encontraban Carreto, Matarredonda, Barco y Pérez. A esta obra precedió un boceto, de 1,70 x 1,90 m., integrado  en los fondos del Museo Provincial de Bellas Artes, en cuya realización intervino otro pintor destacado en la Málaga del siglo XIX, Antonio Muñoz Degrain.

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